Carta Abierta a los Pseudohumanistas

Cada vez que escucho la típica pelea, entre personas que defienden ideales políticos de Derecha e Izquierda, sale a relucir una palabra que me incomoda mucho, y es el Humanismo. Me molesta porque atenta contra la definición propia de Humanismo. El humanismo, en el sentido amplio, significa valorar al ser humano y la condición humana. En este sentido, está relacionado con la generosidad, la compasión y la preocupación por la valoración de los atributos y las relaciones humanas. La palabra, como tal, se compone de la palabra humānus, que significa ‘humano’, e -ισμός (-ismós), raíz griega que hace referencia a doctrinas, sistemas, escuelas o movimientos.

El humanismo fue un movimiento filosófico, intelectual y cultural que comenzó en Italia en el siglo XIV con el Renacimiento y se extendió a través de Europa, rompiendo con la fuerte influencia que ejerció la Iglesia católica en todos los órdenes de la vida durante la Edad Media. La filosofía humanista ofrecía nuevas formas de pensar y reflexionar acerca de las artes, las ciencias y la política, lo cual revolucionó el ámbito cultural y supuso un periodo de transición entre la Edad Media y la Modernidad.

Dicho esto me tomo la libertad de escribir esta misiva a quienes usan esta palabra a su antojo. Escuchando dichas peleas, que van desde la típica discusión en un carrete, una conversación en el almuerzo de día domingo, hasta la más voraz y salvaje pelea en el senado, me he dado cuenta que en Chile, los defensores de la política de izquierda, usan en demasía esta palabra. El motivo es que en nuestro país hubo una dictadura militar, la cual fue apoyada por políticos de Derecha y Extrema Derecha. En dicha dictadura hubo muchos asesinatos y claramente los derechos humanos no existían.

Pero hoy en día, he vistos a políticos de Izquierda o simpatizantes de dichos ideales lavarse la boca hablando de los derechos humanos y del humanismo, pero cuando pueden, le envían o han enviado “afectuosos saludos y todo su apoyo” a sangrientos dictadores como Fidel Castro en Cuba, Chávez y Maduro en Venezuela, Kim Jong-un (y sus antecesores) en Corea del Norte y tantos otros que podría nombrar. Todos estos dictadores tienen algo en común, son dictadores de izquierda, pero SIGUEN SIENDO DICTADORES, por lo tanto, ven en un alzamiento armado, la única posibilidad de hacer valer su pensamiento político. En dichos países, los derechos humanos son transgredidos de distintas maneras. Por supuesto que sería un error llevar a la dinastía Castro al mismo Nivel de la Dinastía que actualmente controla a Corea del Norte, donde hoy en día se llevan a cabo asesinatos a pedido del Dictador, “como quien le pide un favor a su vecino”.

Me pregunto yo, ¿Qué pasa por la cabeza de un político?, cuando habla de humanismo y después apoya a semejante calaña de personas. ¿Conocen el significado? de “Ser Consecuente”. Lo dudo. El problema es que la política te lleva a ser inconsecuente, generalmente si tienes intereses creados, sobre todo si son intereses económicos. Si el interés de estas personas, fuese realmente ser un servidor público o hacer el bien común, no escucharíamos tanta mentira de su parte.

Dicho esto solo me queda rezar al cielo y pedir a Dios que se apiade de nosotros. Si nuestro país sigue siendo dirigido por personas de este tipo, seguiremos siendo manejados y robados por la peor gente que existe. Si esto sigue así, debo recordar una famosa frase encontrada en el campo de concentración de Auschwitz, “Si existe Dios, tendrá que rogar mi perdón”.

 

 

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